La revolución cubana

10 septiembre, 2010 por Julio Sancho Dejar una respuesta »

Es una visita que tengo en agenda desde hace tiempo, Cuba, su historia, su música, su gente, sus dictadores, su comunismo a la cubana, su educación, su salud, sus playas, etc. Es un gran viaje que más que motivos turísticos, tiene motivos educativos y culturales que no debe esperar.

Pero este post no es histórico, no escribiré sobre la revolución del joven Fidel, tampoco sus políticas educativas, ni del inútil bloque norteamericano, sino de la revolución silenciosa que se viene gestando en la isla:

“El modelo cubano ya no funciona ni para nosotros” (dixit viejo Fidel)

Yoani, Fariñas, las damas de blanco, los presos de conciencia, etc. deben estar masticando rabia otra vez, y rabia porque ellos y muchos por frase más benignas han recibido presiones o cárcel, la hipocrecia del gobierno estatal cubano sigue ahí presente, la desesperanza como anuncia Yoani está justificada:

mientras Fidel Castro no tome el micrófono y nos anuncie que su obsoleta criatura será desmontada, nada ha pasado. Si no dice esa misma frase hacia el interior de Cuba y además se compromete a no interferir los cambios necesarios, estamos en las mismas.

Soy joven y tengo esperanzas en las palabras de Castro, supongo que otros ya se cansaron, de las promesas incumplidas y de los cambios para no cambiar, tal vez tengan razón en un gobierno que te prohibe ser libre, o tal vez el cambio ya inició silenciosamente y no se dan cuenta, como en las páginas de Orwell, ya están reinscribiendo la historia, las palabras de Castro se convertirán en el nuevo dogma y poco a poco el comunismo será tachado de enemigo, la izquierda latinoamericana trasnochada como Patria Roja asumirá el nuevo mandamiento y todo cambiará hacia “otro mundo posible”, que irónico.

ACTUALIZACIÓN

La historia cambió más pronto, todo vuelve a la normalidad según AVN

“Mi idea, como todo el mundo conoce, es que el sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos, ni para el mundo, al que conduce de crisis en crisis que son cada vez más globales y repetidas (…) Cómo podría servir semejante sistema para un país socialista como Cuba?”