Las recientes protestas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) que han coincidido la semana pasada, permiten observar dos problemas estructurales de la educación superior actuales: la gobernanza y el financiamiento. Aunque se pueda parecer conflictos de naturaleza distintas, ambos expresan una misma pregunta de fondo: cómo asegurar conducción legítima, estabilidad y sostenibilidad económica sin erosionar la confianza de la comunidad universitaria.
UNMSM y una controvertida reelección
Las protestas en San Marcos surgen frente a un proyecto de ley que permitiría la reelección de rectores, en un momento inoportuno y sensible por la inminencia del cambio de autoridades universitarias en esta universidad. La controversia adquirió mayor gravedad porque se produce en medio de un Congreso con fuerte desgaste y bajos índices de popularidad , lo que reduce la confianza en las reformas que promueve el actual Parlamento.
En este caso, el problema no es únicamente si la reelección debe existir o no (adelanto mi opinión favorale pero con límites), sino si resulta razonable modificar las reglas del gobierno universitario cuando el proceso de renovación ya se encuentra en curso o muy próximo a ocurrir. Esta alteración no parece justa para aquellas universidades que ya han elegido a sus autoridades o ya convocaron elecciones con postulantes en marcha.
Y es que uno de los caballitos de batalla de la actual ley universitaria, fue la defensa (según su princial autor) ante un sistema afectado por graves problemas de calidad, lucro desregulado, débil supervisión y denuncias de corrupción en varias universidades (ver un extracto de la entrevista: https://youtu.be/Z5DPYYZ_wms?si=Yuz0cLLSN6qwMFFp)
Así con estos antecedentes y tomando en cuenta que esta reelección es uno de los cambios importantes de la ley, similar a la creación de la superintentendencia. Una eventual flexibilización del régimen de continuidad de autoridades requiere una profunda evaluación de su impacto y un consenso en la academia, más no una decisión coyuntural. Si se acepta que la reelección puede, incentivar un mejor desempeño (revisar esta hipótesis) , también debe admitirse que en contextos de baja confianza institucional puede producir efectos negativos (una idea al respecto en el contexto mexicano) a nivel democrático el efecto inverso: cierre de la competencia, ventaja del incumbente y debilitamiento del pluralismo universitario.
Noticias sobre las protestas en San Marcos:
- https://canaln.pe/actualidad/estudiantes-toman-san-marcos-tercer-dia-rechazo-proyecto-reeleccion-rectores-n492035
- https://elcomercio.pe/lima/universidad-nacional-mayor-de-san-marcos-estudiantes-realizan-nuevo-planton-contra-proyecto-que-permitiria-reeleccion-de-rectores-unmsm-ultimas-noticia/
- https://larepublica.pe/sociedad/2026/05/12/alumnos-de-la-unmsm-protestan-dentro-de-la-ciudad-universitaria-en-contra-de-la-ley-jeri-que-permitiria-la-reeleccion-de-rectores-341064
La sostenibilidad y las protestas en la PUCP
Las protestas en la PUCP se desencadenaron por la publicación de una nueva escala de pensiones para los ingresantes, causando desazón en el cuerpo estudiantil sobre el incremento de costos y afectación al acceso. Según las autoridadess, la universidad reconoció fallas en la comunicación institucional y sostuvo que los cambios se aplicarían a ingresantes desde 2027, además de afirmar que no afectarían las becas existentes. Aunque es una precisión relevante, no elimina el protema principal relacionado al financiamiento de la educación superior.
En el mundo entero existe una creciente preocupación por el tema del financiamiento, la competencia global, las guerras y conflictos, y el cambio de orientación del financiamiento público (por ejemplo en USA o Argentina), ha generado una serie de movilizaciones para asegurar el flujo de ingresos en una educación superior cada vez más exigente y cara. Y es que las universidades operan cada vez más con exigencias crecientes en investigación, innovación, acreditación, infraestructura, empleabilidad, internacionalización y bienestar estudiantil (y más), lo que hace inviable pensar la calidad sin una base económica sostenible en el tiempo.
Por ello el caso de la PUCP refleja una tensión especialmente compleja y fruto de esta época. Una universidad de alta calidad y que desea mantenerse en el top de las universidades de nuestra región requiere una inversión constante a nivel académico (una planta docente de alto nivel), laboratorios, equipos, insumos, revistas, incentivos, certificaciones nacionales e internacionales, sostenerlo requiere tomar decisiones difíciles, como el ajuste de las pensiones o recorte en los servicios. El tema de financiamiento no solo es un requisito presupuestal, debe ser presentado como una propuesta de desarrollo en una institución que tiene un impacto público importante.
Noticias sobre las protestas en la PUCP
- https://elcomercio.pe/lima/protestas-en-la-pucp-alumnos-entran-a-la-fuerza-a-rectorado-por-nuevo-sistema-de-pensiones-ultimas-noticia/
- https://larepublica.pe/sociedad/2026/05/14/estudiantes-de-pucp-acusan-criminalizacion-de-protestas-y-rechazan-version-de-violencia-durante-toma-del-rectorado-862232
- https://www.infobae.com/peru/2026/05/14/nunca-se-ha-cerrado-el-dialogo-pucp-reconoce-fallas-de-comunicacion-tras-protestas-por-cambios-en-escala-de-pensiones/
Las protestas simultáneas en la UNMSM y la PUCP revelan que la gestión de la educación superior no puede pensarse por separado. La gobernanza exige reglas estables, y un consenso si proceden cambios, por otra parte el financiamiento exige sostenibilidad, sensibilidad social y una comunicación adecuada. Pero estos no son casos aislados en el último semestre se han realizado protestas en nuestro país que coinciden con estos temas, hay que seguir prestando atención para el futuro.
Estudiantes de la UCSM protestaron contra incremento de pensiones para el 2026

